jueves, 2 de noviembre de 2017

MARGARITA PORETE Quemada viva por la Inquisición por su amor a Dios

MARGARITA PORETE Quemada viva por la Inquisición por su amor a Dios

MARGARITA PORETE Quemada viva por la Inquisición por su amor a Dios
Margarita Porete, o Marguerite Porrette, o la Porette, fue una mística francesa de la corriente de las beguinas, autora de El espejo de las almas simples, libro de mística cristiana centrado en la noción del amor divino
No sabemos casi nada de su vida, pero lo poco que sabemos revela una mujer extraordinaria.
Margarita Porete fue una joven beguina nacida a mediados del siglo XIII que dedicó su vida a escribir sobre el amor totalmente desinteresado hacia Dios. Margarita se unía a una de las corrientes místicas medievales que se basaba en un diálogo directo con Dios y en una exaltación de su amor sin condiciones. 

El 1 junio de 1310, en la plaza de Grève de París, donde actualmente está el Ayuntamiento, era quemada en la hoguera una joven beguina acusada de haber escrito y difundido mensajes heréticos.
MARGARITA PORETE Quemada viva por la Inquisición por su amor a Dios
Todos sus pensamientos, sentimientos y experiencias místicas los plasmó en un libro titulado El Espejo de las Almas Simples.

Con reflexiones profundas puestas en boca del Amor, el Alma o la Razón, Margarita ahondaba en la necesidad de dejarlo todo y no esperar nada en su camino de perfección.
MARGARITA PORETE Quemada viva por la Inquisición por su amor a Dios
En sus propias palabras: El Alma, convertida en nada, sabe todo y no sabe nada.

Las palabras de Margarita la llevarían primero a la excomunión y más tarde a la hoguera de la Inquisición. En su convencimiento de no estar cometiendo ningún acto contrario a la ortodoxia religiosa, Margarita desestimó las oportunidades que se le brindaron para retractarse de sus propias palabras, a las que fue fiel hasta su muerte.

En 1306, el obispo de Cambrai, Guido II, hacía quemar en la plaza pública de Valenciennes el Espejo, lo que suponía su prohibición bajo pena de excomunión. Más tarde fue la propia Margarita la que fue perseguida. Permaneció un año y medio en prisión. Durante este tiempo en que continuó creyendo en su inocencia, se negó a comparecer ante un tribunal eclesiástico.

A pesar de que algunos clérigos defendieron a Margarita, nada se pudo hacer para que en 1310 fuera entregada al brazo secular de la Inquisición quien la condenó a morir quemada viva, sentencia que se cumplía poco tiempo después.

Tras la condena y ejecución de Margarita, su libro no desapareció. Durante mucho tiempo aparecieron copias por distintos lugares de Europa sin apuntar su autoría. Tuvieron que pasar más de seis siglos para que en 1946 se identificara a Margarita como la autora de uno de los libros místicos más importantes de la Edad Media. 




viernes, 27 de octubre de 2017

EVITA PERÓN: "NOS SOBRAN ALCAHUETES Y NOS FALTAN REVOLUCIONARIOS"

EVITA PERÓN: "NOS SOBRAN ALCAHUETES Y NOS FALTAN REVOLUCIONARIOS"

EVITA PERÓN: NOS SOBRAN ALCAHUETES Y NOS FALTAN REVOLUCIONARIOS"

Cafiero que fue un joven ministro del segundo gobierno de Perón contó una anécdota con Evita que sucedió cuando ella se encontraba enferma y guardaba cama gran parte del  tiempo. Alguien le había dicho erróneamente al ministro que Perón vería con buenos ojos que designara al Coronel Benito Bernalcázar en algún puesto dependiente de su ministerio por lo que lo designó en la Junta Nacional de Carnes.
Eva lo mandó a llamar a la Residencia y lo encaró duramente porque era contraria a esa designación acusando al coronel de traidor y también le advierte, sabiendo los vínculos de Cafiero con la Iglesia, que sus amigos clericales andaban conspirando contra el gobierno, aunque Cafiero no lo dice es posible que este cuestionamiento también haya sido una advertencia para el mismo ministro.
Eva le disparó la siguiente contundente frase: “¿Se acuerda que le dije de mi esperanza en usted y en los jóvenes? No se equivoque, Cafiero usted es uno de esos jóvenes. No quisiera que me defraude…”.
El ministro intentó explicar que el designado era cercano a Perón y Eva lo cortó diciendo: “-Cercano, nada, Cafiero. ¿Sabe cuántos traidores hay al lado de Perón? ¿O usted no sabe que nos sobran alcahuetes y nos faltan revolucionarios? Usted es joven, pero no es tonto ¿Sabe usted lo que significa lealtad?”.
Luego continuó con un párrafo que podríamos considerar profético: “-¿Sabe lo que yo sería capaz de hacer por Perón? Ahora mismo, mandaría al diablo a los médicos que no me curan y me iría de rodillas a Luján a rezar por el General. Porque él es la única esperanza de este pueblo. La única razón de ser de los pobres y humildes de la Patria. Sin él, los oligarcas y los vendepatrias van a vivir la hora de la venganza. Acuérdese de lo que le estoy diciendo. Usted lo va a ver y yo no. Esa es mi única tristeza”.
El golpe de estado de 1955 le dio la razón, a continuación le mostró parte del escrito que se conocería como “Mi mensaje”, como mucho después de su muerte se dudó sobre la veracidad de este texto, esta mención de Cafiero confirma su existencia.
Al mostrarle ese trabajo le dijo: “-Vea, estoy escribiendo algunas cosas antes de morir para advertir al pueblo los días que vienen y los peligros que corren…”.
Cafiero reflexionó: “Adiviné su escritura despareja y alterada en cada una de las hojas. Me leyó textos que me sobresaltaron. Eran muy duros, casi incendiarios, contra los militares y ciertas jerarquías de la Iglesia”.
Luego de la reunión Cafiero fue a la casa de sus padres a almorzar, mientras estaba comiendo recibió una llamada de Eva que se disculpó por haber hablado con bastante dureza y se disculpó: “-Cafiero, le pido perdón. No he estado bien con usted. Quiero que sepa que yo soy muy católica. Que tengo tres devociones en mi vida: la virgen de Luján, el General Perón y los trabajadores argentinos…Pero hay curas… y hay militares traidores que se dicen peronistas. Ellos están agazapados a la espera del zarpazo que nos arranque estos años de felicidad… Nunca se olvide de esto… Sea siempre leal a Perón… La lealtad es el mayor valor de los peronistas. Por eso, el 17 de octubre, nuestro día, es el Día de la Lealtad…Comprenda mi enojo… Mi amor por Perón y el pueblo pueden más que todo…”.

En ese momento rompió en llanto, fue la última vez que Cafiero habló con ella, que a continuación procedió a suspender la designación del funcionario cuestionado.

“ESTOY MUY MAL” Una anécdota de los últimos días de Evita

“ESTOY MUY MAL” Una anécdota de los últimos días de Evita


“ESTOY MUY MAL” Una anécdota de los últimos días de Evita


El jueves 25 de junio, Irma me llamó por teléfono para avisarme que la señora me esperaba a las 12 del mediodía. Como de costumbre me fui con el maletín hacia la residencia, pero no le hice las uñas.
-La mandé llamar, Sarita, para darle un recuerdo mío –me dijo.
Extendió la mano y tomó un pequeño estuche azul que estaba sobre la mesita de luz. Era una pequeña medalla de oro, de unos tres centímetros de diámetro. De un lado tenía el rostro de ella; del otro, la leyenda ‘Eva Perón a Sara Gatti. 1952’.
-Úsela como recuerdo mío, en su cadena –me dijo.
Ese día la vi por última vez.
Eva Perón vestía un pijama color celeste. No usaba joyas, salvo la alianza. Tenía el cabello largo, las trenzas sueltas. Últimamente no iba a verla el señor Alcaraz, su peinador. Ese día había sufrido mucho.
-Quédese un rato con la señora –me pidió Irma.
-Estoy muy mal, Sarita –me dijo Eva Perón.
-Tenga paciencia –la consolé-, pronto se va a poner bien.
-No. Ya no…
No pude contener las lágrimas. Busqué un pretexto y salí de la habitación. En la calle había un silencio impresionante.

Sara Gatti (manicura de Eva Perón)

Otelo Borroni/Roberto Vacca, La vida de Eva Perón, Editorial Galerna, 1970

Fuente: https://www.facebook.com/evaperonanecdotasdesuvida/photos/rpp.164412483683366/709660402491902/?type=3&theater

VICTORINE MEURENT Prostituta, modelo, pintora

VICTORINE MEURENT Prostituta, modelo, pintora

VICTORINE MEURENT Prostituta, modelo, pintora

Una ramera en el Louvre.

Se la conoce principalmente como la modelo favorita de varios pintores, pero sobre todo de Édouard Manet, entre otras, para su “Olimpia” y “Desayuno en la hierba”.

A menudo presentada como una borracha y una prostituta, ella fue una artista por derecho propio, llegando a exponer con regularidad en el prestigioso Salón de París varios años.

Victorine Louise Meurent nació en París, Francia, un 18 de febrero de 1844 en el seno de una familia modesta cuyo padre era un artesano grabador y un tío suyo retratista, con lo que desde niña estuvo familiarizada con el mundo del arte y que siempre albergó interés por la pintura.

VICTORINE MEURENT Prostituta, modelo, pintora
Para ganarse la vida, a los dieciséis años comienza a trabajar como modelo en el taller del pintor academicista Thomas Couture para el que posó de 1860 a 1863. Pero también tocando música en los cafés donde acudían los intelectuales y artistas de París, pero la necesidad la empujó a la prostitución.

Especialidad erótica: Su juventud la hizo una pieza muy cotizada para los maduros clientes del local donde estaba empleada, uno de los más famosos burdeles parisinos. Y su mayor talento sexual, según los cronistas, era masajear todo el cuerpo de sus clientes con sus carnosos senos.

Musa expresionista: Fue inspiración para el pintor Edouard Manet, quien, fascinado por su cabellera cobriza y su estatura, la convirtió en su amante y en su modelo preferida, inmortalizada en varios lienzos.  (se la conoció como “el camarón” por su piel rosada y su cabellera cobriza) y cierto asomo de insolencia, Manet la tomó enseguida como su modelo favorita, especialmente para desnudos. 

VICTORINE MEURENT Prostituta, modelo, pintora
Entre ellos: El almuerzo campestre y Olympia, que pueden admirarse en el Museo del Louvre. 

Ella trabajó para Manet en 1862, presentándose para una pintura titulada, El cantante de la calle.

VICTORINE MEURENT Prostituta, modelo, pintora
Manet había dibujado a Victorine cuando él la vio en la calle, llevando su guitarra.

VICTORINE MEURENT Prostituta, modelo, pintora
La última vez en que Victorine posará para Manet será una década después, en “El ferrocarril” (1873). En este cuadro ella aparece como una respetable mujer adulta junto a una candorosa niña en la estación parisina de Saint-Lazare. En el lienzo, una reja de hierro parece señalar simbólicamente una separación o un cierre con el pasado y el indicio de una nueva vida para Victorine.

VICTORINE MEURENT Prostituta, modelo, pintora
Victorine posó para Manet en: “La cantante callejera”, Museo de Bellas Artes, Boston (1862);

VICTORINE MEURENT Prostituta, modelo, pintora
Victorine Meurente en traje de torero, Museo Metropolitano de Arte, Nueva York (18629);

 “Desayuno sobre la hierba”, Museo de Orsay (1862-63);

“Olimpia”, Museo de Orsay (1863);

Mujer con un loro”, Museo Metropolitano de Arte (1866);

“El ferrocarril”, Galeria Nacional de Arte, Washington (1872).

Victorine pintora

VICTORINE MEURENT Prostituta, modelo, pintora
Pero Victorine, mientras posaba para Manet y otros pintores, también aprendía de ellos y asistía a clases nocturnas de pintura en la Académie Julian para culminar sus deseos de ser artista. Y Victorine lo consiguió.

En el Salón de París se admitieron sus obras durante varios años. Un autorretrato de Victorine fue mostrado en el Salón de 1876, un año en el que Manet no pudo conseguir que ninguna de sus obras fuese aceptada en él. Volvió a conseguirlo en 1879, un logro notable dada la competencia, y esta vez, curiosamente, su trabajo fue colgado en la misma habitación donde se exponía la obra que Manet presentó ese año.

Expuso de nuevo en el Salón de 1885 y 1904. En 1903 fue elegida miembro de la prestigiosa Sociétés des Artistes Français.

Se pensaba que toda la obra de Victorine se había perdido, pero hoy día se tiene localizado un cuadro pintado por Victorine: “Domingo de ramos” (expuesta en el Museo Municipal de Arte e Historia de la pequeña localidad de Columbes, Francia), donde se muestra a una chica joven con un trozo de palma para marcar una fecha en el calendario cristiano. La obra no deja lugar a dudas de que está hecha por un artista consumado y que, por tanto, Victorine Meurent fue mucho más que una modelo que posaba desnuda.

Meurent murió el 17 de marzo de 1927 en Columbes, todas sus pertenencias, incluido su violín, fueron quemadas en una hoguera en 1930 cuando se desalojó la casa donde vivió para su venta.

Una fuente: mongutz http://www.azperiodistas.com/victorine-meurent-de-musa-de-manet-a-pintora-impresionista/551

jueves, 5 de octubre de 2017

ACTA DEL DIA 25 DE MAYO DE 1810

ACTA DEL DIA 25 DE MAYO DE 1810
ACTA DEL DIA 25 DE MAYO DE 1810

Se transcribe a continuación el acta de la Revolución de Mayo, interesantísima de leer.

ACTA DEL DIA 25 DE MAYO DE 1810

En la muy Noble y muy Leal Ciudad de la Santísima Trinidad, Puerto de Santa María de Buenos Aires, a 25 de Mayo de 1810; los Señores del Exmo. Cabildo, Justicia y Regimiento, a saber: D. Juan José de Lezica y D. Martín Gregorio Yaniz, Alcaldes ordinarios de primero y segundo voto; Regidores D. Manuel Mancilla, Alguacil Mayor; D. Manuel José de Ocampo; D. Juan de Llano; D. Jaime Nadal y Guarda; D. Andrés Domínguez; D. Tomás Manuel de Anchorena; D. Santiago Gutiérrez; y el Dr. D. Julián de Leiva, Síndico Procurador general; se enteraron de una representación que han hecho a este Exmo. Cabildo un considerable número de vecinos, los Comandantes, y varios oficiales de los cuerpos voluntarios de esta capital, por si y a nombre del pueblo; en que, indicando haber llegado a entender que la voluntad de este resiste la Junta, y Vocales que este Excmo. Ayuntamiento se sirvió erigir, y publicar a consecuencia de las facultades que se le confirieron en el Cabildo abierto de 22 del corriente; y porque puede, habiendo reasumido la autoridad y facultades que confirió, y mediante la renuncia que ha hecho el Señor Presidente nombrado y demás Vocales, revocar y dar por de ningún valor la Junta erigida y anunciada con el Bando de ayer, 24 del corriente; la revoca y anula, y quiere que este Exmo. Cabildo proceda á hacer nueva elección de Vocales que hayan de constituir la Junta de Gobierno, y han de ser los Señores D. Cornelio de Saavedra, Presidente de dicha Junta, y Comandante general de Armas, el Dr. D. Juan José Castelli, el Dr. D. Manuel Belgrano, D. Miguel Azcuenaga, Dr. D. Manuel Alberti, D. Domingo Mateu, y D. Juan Larrea, y Secretarios de ella los Doctores Don Juan José Passo, y D. Mariano Moreno, cuya elección se deberá manifestar al pueblo por medio de otro bando público; entendiéndose ella bajo la expresa y precisa condición de que, instalada la Junta, se ha de publicar en el término de 15 días una expedición de 500 hombres para auxiliar las provincias interiores del reino, la cual haya de marchar a la mayor brevedad, costeándose ésta con los sueldos del Exmo. Sr. D. Baltazar Hidalgo de Cisneros, Tribunales de la Real Audiencia Pretorial, y de Cuentas, de la Renta de tabacos con lo demás que la Junta tenga por conveniente cercenar, en inteligencia, que los individuos rentados no han de que dar absolutamente incongruos, porque ésta es la manifiesta voluntad del pueblo. Y los Señores, habiendo salido al balcón de estas casas capitulares, y oído que el pueblo ratificó por aclamación el contenido de dicho pedimento o representación, después de haberse leído por mi en altas e inteligibles voces, acordaron que debían mandar y mandaban se erigiese una nueva Junta de Gobierno compuesta de los Señores expresados en la representación de que se ha hecho referencia, y en los mismos términos, que de ella aparece, mientras se erige la Junta general del Virreinato: Lo segundo: que los Señores, que forman la precedente corporación comparezcan sin pérdida de momentos en esta Sala Capitular á prestar el juramento de usar bien y fielmente sus cargos, conservar la integridad de esta parte de los dominios de América á nuestro Amado Soberano el Señor D. Fernando VII, y sus legítimos sucesores, y observar puntualmente las Leyes del Reino. Lo tercero: que luego que los referidos Señores presten el juramento sean reconocidos por depositarios de la autoridad superior del Virreinato, por todas las corporaciones de esta capital, y su vecindario, respetando y obedeciendo todas sus disposiciones, hasta la congregación de la Junta general del Virreinato, bajo las penas que imponen las Leyes á los contraventores. Lo cuarto: que la Junta ha de nombrar quien deba ocupar cualquiera vacante por renuncia, muerte, ausencia, enfermedad, ó remoción. Lo quinto: que aunque se halla plenísimamente satisfecho de la honrosa conducta, y buen procedimiento de los SS mencionados, sin embargo, para satisfacción del Pueblo, se reserva también estar muy á la mira de sus operaciones y caso no esperado, que faltasen á sus deberes, proceder á la deposición con causa bastante, y justificada, reasumiendo el Excmo. Cabildo para este solo caso la Autoridad que le ha conferido el pueblo. Lo sexto: que la nueva Junta ha de celar so sobre (sic) el orden y la tranquilidad pública, y seguridad individual de todos los vecinos, haciéndosele, como desde luego se le hace, responsable de lo contrario. Lo séptimo: que los referidos Señores se componen la Junta provisoria, queden excluidos de ejercer el poder judiciario, el cual se refundirá en la Real Audiencia, a quien se pasarán todas las causas contenciosas, que no sean de gobierno. Lo octavo: que esta misma Junta ha de publicar todos los días primeros del mes un Estado en que se dé razón de la administración de Real Hacienda. Lo nono: que no pueda imponer contribuciones, ni gravámenes al pueblo: ó sus vecinos, sin previa consulta y conformidad de este Exmo. Cabildo. Lo décimo: que los referidos Señores despachen sin pérdida de tiempo órdenes circulares á los Jefes de lo interior, y demás á quienes corresponda, encargándoles muy estrechamente, y bajo de responsabilidad, hagan que los respectivos Cabildos de cada uno, convoquen por medio de esquelas la parte principal, y mas sana del vecindario, para que formando un Congreso de solos los que en aquella forma hubiesen sido llamados, elijan sus Representantes, y estos hayan de reunirse á la mayor brevedad en esta Capital, para establecer la forma de gobierno que se considere mas conveniente. Lo undécimo: que elegido así el Representante de cada ciudad, ó villa, tanto los electores, como los individuos capitulares le otorguen poder en pública forma, que deberán manifestar cuando concurran á esta Capital, á fin de que se verifique su constancia; jurando en dicho poder no reconocer otro soberano que al Sr. D. Fernando VII y sus legítimos sucesores, según el órden establecido por las leyes y estar subordinado al gobierno que legítimamente les represente. Cuyos capítulos mandan se guarden y cumplan precisa, y puntualmente, reservando á la prudencia y discreción de la misma Junta el que tome las medidas mas adecuadas, para que tenga debido efecto lo determinado en el artículo diez, como también el que designe el tratamiento, honores, y distinciones del Cuerpo, y sus individuos, y que para que llegue a noticia de todos, se publique esta acta por bando inmediatamente, fijándose en los lugares acostumbrados. Y lo firmaron de que doy fé. Juan José Lezica; Martín Gregorio Yaniz; Manuel Mancilla; Manuel José de Ocampo; Juan de Llano; Jaime Nadal y Guarda; Andrés Domínguez; Tomas Manuel de Anchorena; Santiago Gutiérrez; Dr. Julián Leiva; Licenciado D. Justo José Núñez, escribano público y de Cabildo.

ARGENTINA TIENE LA ATÓMICA

ARGENTINA TIENE LA ATÓMICA


ARGENTINA TIENE LA ATÓMICA

Interesante artículo de Roberto Alsina que relata como durante el Gobierno del General Perón, Argentina se colocaba en la cúspide del mundo en materia atómica, e indicativo del ataque del imperialismo a su gobierno.-

Antes que nada, permítanme clarificar el título: es el que apareció en el vespertino La Razón de Buenos Aires, en letras muy grandes y negras, en el mes de marzo de 1951. Asimismo, otros periódicos también anunciaban con grandes titulares el dominio y control de la energía atómica por la Argentina, de acuerdo a las declaraciones ante periodistas del entonces Presidente de la Nación, General Juan Domingo Perón.
En realidad, el comunicado del Presidente no hablaba de “la atómica” para nada, sólo decía que “El 16 de febrero de 1951, en la planta piloto de energía atómica en la isla Huemul, de San Carlos de Bariloche, se llevaron a cabo reacciones termonucleares (por fusión) bajo condiciones de control en escala técnica”
Aún así, el anuncio era increíble. En ese entonces, sólo Estados Unidos e Inglaterra tenían la capacidad de fabricar bombas atómicas, y a pesar de las grandes cantidades de dinero y esfuerzos invertidos, ninguno de los dos países estaba cerca de producir energía nuclear “controlada” por fusión. Cómo era posible que un país sin antecedentes en la investigación nuclear y con limitados recursos económicos hubiera podido lograr lo que los mejores científicos del mundo, incluyendo los alemanes “importados” después de la guerra mundial terminada en 1945, consideraban casi imposible?

Todo había comenzado unos 3 años antes, cuando un científico austríaco, el Doctor Ronald Richter, se había presentado ante el Presidente Perón con un ambicioso proyecto: llegar a producir cantidades casi ilimitadas de energía eléctrica barata, gracias a la energía liberada por fusión atómica controlada, un procedimiento que el Dr. Richter aseguraba poder desarrollar en Argentina, si se le proveían los materiales necesarios. Richter había sido calurosamente recomendado por un ingeniero aeronáutico alemán, Kurt Tank, quien con un grupo de ingenieros también alemanes había emigrado a la Argentina poco después de terminar la guerra, y que fue el artífice del Pulqui II, avión argentino basado en el último diseño del Messerschmidt, excelente avión alemán de combate.
Para los no iniciados, quiero explicar que la producción de energía atómica puede hacerse por fisión, es decir, dividiendo átomos pesados, como los de uranio o plutonio, con lo que se puede conseguir una liberación extraordinaria de energía, siendo éste el caso de las bombas atómicas detonadas en Hiroshima y Nagasaki, o por fusión, procedimiento en que se unen átomos livianos, como en la llamada bomba de hidrógeno. Los actuales reactores atómicos, productores de electricidad, se basan en el primer procedimiento, la fisión controlada, que es aún hoy día relativamente caro, y produce desperdicios radioactivos difíciles y peligrosos para guardar por el prolongadísimo tiempo necesario para evitar la contaminación radioactiva del ambiente. La producción de energía por fusión controlada, por otra parte, sería muchísimo más barata, y quien la lograse marcaría un hito único en el desarrollo de la física y la tecnología atómica.    
El proyecto era demasiado tentador, el éxito del mismo, que el Dr. Richter casi aseguraba, pondría a Argentina a la cabeza de los países más desarrollados del mundo, y el bienestar económico de su pueblo sería inmenso. El Dr. Richter obtuvo el respaldo necesario, como así también el apoyo económico para instalar un laboratorio de energía atómica en la isla de Huemul, en el lago Nahuel Huapi, enfrente de la ciudad de Bariloche.
Durante los 3 años siguientes, se realizaron masivas construcciones en la isla. Ingentes sumas de dinero fueron invertidas tanto en las construcciones como en la compra de sofisticados equipos, todo bajo la dirección del Dr. Richter, quien entrenó a un grupo de colaboradores sin mayores conocimientos científicos, de manera que en la isla el único que sabía y controlaba todo lo relacionado al plan nuclear, militar y secreto, era él mismo.
A medida que pasaba el tiempo, la relación entre Richter y Perón se afianzó, y el científico contó con todo el apoyo del Presidente, no sólo respaldándolo en decisiones en cuanto a las construcciones y a los gastos para comprar equipos, sino en cuanto al sistema de seguridad para guardar el secreto sobre las experiencias atómicas en la isla. Nadie podía visitarla sin la autorización expresa de Richter, al punto que en una oportunidad, cuando el nuevo jefe de las tropas de la guarnición Bariloche quiso visitar la isla, ignorando que ya no estaba bajo su control, fue obligado a retroceder por el muelle por Richter a punta de pistola, hasta que perdió pie y cayó a las frías aguas del Nahuel Huapi! Poco después, Perón le envió una carta a Richter en la que lamentaba lo sucedido y le aseguraba que no volvería a ocurrir, y además, lo nombró su único representante en la isla, donde podía ejercer por delegación la misma autoridad del Presidente. Para ese entonces a Richter ya se le había otorgado la ciudadanía argentina, pero aún así, esa delegación de poderes era sin duda inconstitucional, y fue debida al deseo de Perón de satisfacer todos los reclamos de Richter, no vaya a ser cosa que el científico se enojase y se fuera, dejando abandonada una obra tan importante como la que se estaba desarrollando secretamente en esa isla.
La historia de esos tres años de trabajos secretos en la isla Huemul muestra una sucesión increíble de órdenes y contraórdenes, de masivas construcciones que debían después ser demolidas y vueltas a edificar debido a los siempre cambiante planes del Dr. Richter, y simultáneamente, otra sucesión de intrigas, cambios de personal debido a acusaciones de espionaje o de ineptitud, y periódicos viajes de Richter a Buenos Aires, para entrevistarse con el Presidente, especialmente cada vez que aumentaban las quejas y sospechas de los oficiales argentinos encargados de las compras de aparatos y de la financiación del proyecto. Siempre Richter lograba convencer a Perón de que el éxito estaba cercano, y seguía así contando con el total respaldo del Presidente, cuyos asesores eran militares, no científico expertos en la materia. En una oportunidad, hablando de la posibilidad de obtener la opinión de físicos argentinos sobre el secreto proyecto militar, el presidente de la Dirección Nacional de Energía Atómica le dijo a Perón: “Lo que pasa, mi general, es que no hay físicos peronistas en este país”
Pero finalmente el éxito parecía haber coronado los esfuerzos y gastos realizados, y la noticia solemnemente dada por el Presidente provocó una conmoción internacional.
La mayoría de los especialistas en el mundo eran escépticos, incluyendo a los científicos argentinos con conocimiento del tema de la energía nuclear, pero ellos no fueron consultados. Y por otra parte, periódicamente Richter anunciaba un nuevo y exitoso experimento, que allanaba las dudas y provocaba entusiasmo tanto en el Presidente como en casi todos los que estaban al tanto del proyecto. Poco después del anuncio inicial, se le otorgó a Richter el título de Doctor Honoris Causa de la U. de Bs.As y la medalla peronista.
Sin embargo, entre los más cercanos a las investigaciones, las contradicciones en los anuncios y la falta de resultados reales provocaron al cabo del tiempo la ineludible necesidad de constatar el valor de los resultados obtenidos, y finalmente pudieron convencerlo al Presidente Perón para que mandase una Comisión integrada por cinco científicos y veinte legisladores. Estos últimos estuvieron un día en la isla, y se fueron admirados por las construcciones y la sofisticación de los aparatos e instrumentos que vieron. El informe de los científicos, en cambio, fue lapidario. No había tal producción de energía atómica, y los experimentos realizados en su presencia por el Dr. Richter fueron no sólo un total fracaso, sino que posteriormente fueron reproducidos en Buenos Aires por uno de los miembros de la Comisión, el ingeniero argentino Mario Báncora, demostrando que lo que se medía en los contadores Geiger en Huemul no tenía nada que ver con la energía nuclear.
Ese fue el comienzo del fin para los planes de Richter. Perón le quitó todo su respaldo, se suspendieron los trabajos en la isla, y en febrero de 1953 Richter se mudó, con su esposa e hija, a Monte Grande, en las afueras de la Capital Federal, donde residió por varios años.
Pero la debacle no fue tan negativa como pareciera. En ese interim se creó la Comisión Nacional de Energía Atómica, que ha prestado invaluables servicios al país, en Bariloche se creó el Instituto de Física, y los sofisticados instrumentos comprados, que incluyeron un avanzado y carísimo ciclotrón, fueron utilizados por la CNEA y por el Centro Atómico Bariloche, fundado poco después.
Desde entonces, físicos argentinos de primera calidad han sido formados en el Instituto de Física, y el Centro Atómico Bariloche ha producido trabajos reconocidos internacionalmente. Y curiosamente, el espaldarazo inicial a todo ese ulterior desarrollo científico fue dado, en gran medida, por esa increíble aventura secreta desarrollada en la isla Huemul.

De la variada bibliografía existente sobre el tema, recomiendo a quienes quieran saber más de este fascinante episodio de la historia argentina, la lectura del libro “El secreto atómico de Huemul”, del Dr. Mario Mariscotti, del que extraje gran parte de la información presentada en este artículo.


LOS CABALLOS ALZADOS (1744) TOMAS FALKNER

LOS CABALLOS ALZADOS (1744) TOMAS FALKNER
LOS CABALLOS ALZADOS (1744) TOMAS FALKNER

Como describe el sacerdote jesuita el campo argentino y los famosos caballos cimarrones existentes en los campos argentinos a principios del siglo 18.-
LOS CABALLOS ALZADOS (1744) TOMAS FALKNER

El comercio principal del país es la ganadería. En todas partes tienen grandes majadas de ovejas y cuando yo recién llegué era tanto el ganado vacuno, que, fuera de los rodeos de hacienda mansa, en inmensa cantidad alzado y sin dueño, se extendía por todos los llanos a una y otra parte de los ríos Paraná, Uruguay y aún del mismo Río de la Plata; y poblaban todas las pampas de Buenos Aires, Mendoza, Santa Fe y Córdoba. La codicia, empero, y el descuido de los españoles han destruido a tal grado este ganado alzado, que a no ser por el hecho providencial de alguna gente más previsora, ya la carne se hubiese puesto carísima en aquellas regiones. En los primeros tiempos, no pasaba año sin que zarpasen de seis a ocho buques de Buenos Aires cargados de cueros en su mayor parte. Grandes eran las matanzas que se hacían sin que se aprovechase más que los cueros, la gordura y el sebo; pero la carne se tiraba al campo para que se pudriese. El consumo anual de ganado que se carneaba sólo en esta forma, en la jurisdicción de esta ciudad de Santa Fe, no era más que una de tantas, no dejaba de alcanzar a algunos cientos de miles; y la costumbre aún no se ha dejado del todo...
Hay también gran copia de caballos mansos, y un número increíble de baguales... Los caballos alzados no tienen dueño, y andan disparando en grandes manadas por aquellas vastas llanuras que delimitan hacia el este con la provincia de Buenos Aires y el mar océano hasta llegar al Río Colorado; al oeste con las cordilleras de Chile y el primer Desaguadero; al norte con las sierras de Córdoba, Yacanto y Rioja; y al sur con los bosques que son los límites entre los Tehuelches y Diuihets.  Se lo andan de un lugar a otro contra el viento, y en un viaje que hice al interior, el año 1744, hallándome en estas llanuras durante unas tres semanas, era un número tan excesivo que durante quince días me rodearon por completo. Algunas veces pasaron por donde yo estaba en grandes tropillas a todo escape durante dos horas sin cortarse; y durante todo este tiempo, a duras penas pudimos, yo y los cuatro indios que entonces me acompañaban, librarnos de que nos atropellasen e hiciesen mil pedazos.  Otras veces he transitado por esta misma región sin ver uno solo de ellos.
A la gran abundancia de caballos y ganado vacuno se atribuye el que los españoles e indios, no cultiven sus tierras con ese cuidado y diligencia que se requiere y que la ociosidad haya cundido tanto entre todos ellos. Lo más sencillo es que cualquiera de ellos pueda tener o amansar una tropilla de caballos mientras que armado con su cuchillo y su lazo está ya habilitado para proporcionarse mantención: vacas y terceros abundan y lejos de la vista de los dueños; así es que fácil es carnearlos sin que se aperciban y ésta es la práctica general.
 Falkner, Tomás: Descripción de la Patagonia y de las partes contiguas de la América del Sur