jueves, 10 de septiembre de 2015

AMBIORIX “primer héroe belga”

AMBIORIX “primer héroe belga”




Ambiorix, jefe de la tribu de los Eburones, situada al norte de la Galia, combatió contra Julio César y sus legiones romanas destruyendo una.
       En la obra De Bello Gallico, César hace referencia a Ambiorix y su historia. También hace referencia al valor de las tribus galas, comentando: “De todos los galos, los belgas son los más fuertes”.
       En el año 57 a.C. Julio César decidió invadir los territorios situados entre los ríos Mosa y Escalda. Derrotó a los Nervios en Flandes y siguió hacia el este, donde obligó a los Atuatuci a rendirse. Según Julio César 60.000 Nervios resultaron muertos y 53.000 Atuatuci fueron vendidos como esclavos, aunque seguramente la primera cifra sea exagerada.
       Esta demostración de fuerza marcó el comienzo de la ocupación romana del valle del Mosa, que iba a durar cuatro siglos y medio más. En principio Roma se contentó con disolver los antiguos vínculos políticos entre las distintas tribus. Obligando a las tribus más fuertes a liberar a sus tribus cliente (dependientes de las primeras). Como única medida represiva Roma tomó rehenes para mantener a las tribus sometidas.
       Entre las liberadas se encontraba los Eburones de Ambiorix, una tribu que seguramente en un principio estuvieron agradecidos por la nueva situación, pero esta cambio cuando en el invierno del 54 a.C. y 53 a.C. se construyeron campamentos romanos al norte de Francia y Bélgica, haciendo que la ocupación se tornara mucho más complicada y la presión sobre las tribus fuera mayor. Aunque los romanos no se dieron cuenta o simplemente no hicieron caso a la nueva situación creada.
       Julio César se trasladó a Britania donde derrotó a Casivellaunus, líder de las tribus británicas. En su ausencia, las tribus belgas, descontentas por la presión ejercida por los romanos y por una mala cosecha, prepararon una rebelión.
       Durante el invierno, cuando César marchó para visitar las provincias de la Galia Cisalpina, Ambiorix y sus hombres atacaron a un grupo de legionarios que buscaban alimento fuera de su campamento, algunos de estos soldados pudieron huir y refugiarse en su fortaleza.
Al ver que no podía atacar con sus hombres directamente a la fortaleza romana, Ambiorix envío un heraldo para negociar, argumentando que había participado en la guerra en contra de su voluntad y ofreciendo a cambio información sobre otras tribus que junto a varias tribus germanas que cruzarían el Rin planeaban atacar a los campamentos romanos.
       Con esa información convenció a Sabino y Lucio Cotta, comandantes de las fuerzas romanas, que decidieron trasladarse y agrupar sus fuerzas en otro lugar. Cruzando un valle durante el traslado, Ambiorix atacó a la tropa romana compuesta por una legión y cinco cohortes, que fue aniquilada por completo.
       Después de esta victoria algunas tribus vecinas se sublevaron, entre ellos los Nervios.
Quinto Tulio Cicerón (hermano del orador) comandaba las fuerzas romanas que estaban pasando el invierno en el territorio de los Nervios.
Ambiorix se sumó a los Nervios para atacar a Cicerón. Gracias a la experiencia que había adquirido sirviendo a los romanos y a la información obtenida de algunos prisioneros, Ambiorix rápidamente logró encerrar y sitiar a Cicerón en su campamento.
       Hubo numerosas batallas y muchos hombres de las tribus sublevadas perecieron, los romanos sufrieron menos bajas, pero al no ser muy numerosos cada pérdida era un problema al que se tenía que añadir que no podían cuidar de sus heridos, no tenían alimentos y nadie venía en su ayuda a pesar de los varios mensajeros que fueron enviados. Los hombres de Ambiorix que vigilaban los caminos con mucho cuidado capturaban a todos los emisarios romanos sacrificándolos ante los ojos de sus compañeros.
       Cicerón envío como mensajero a un Nervio amigo de los romanos a través de las líneas enemigas. Debido a su vestimenta y al ser nativo pudo mezclarse entre el enemigo, y escapar con el mensaje dirigido a César.
       El ataque fue tomado como una provocación por el Senado romano, que además pensaba que otras provincias podían creer que la poderosa Roma podía ser derrotada.
       César que aún no había regresado a Italia se enteró de lo que estaba sucediendo y ordenó dar media vuelta. Mientras tanto, Cicerón, que no estaba seguro de la confianza otorgada al emisario Nervio, mandó un nuevo mensajero, un jinete aliado, vestido como los Eburones y que conocía su dialecto. Con el fin de que si era atrapado no pudiera revelar nada se le entregó el mensaje en griego. El emisario consiguió atravesar las filas enemigas y llegar al campamento romano, al cual no le dejaron acercarse, con lo que clavó el mensaje en una jabalina y la lanzó contra una de las torres para que el mensaje pudiera llegar a César.
       Para no alertar a las tribus sublevadas, César viajó de noche con el fin de caer sobre ellas por sorpresa. Ambiorix y sus hombres sospecharon de las muestras de alegría de los sitiados con lo que mandó exploradores que descubrieron lo cerca que estaban César y sus hombres.
       César hizo creer a los exploradores de Ambiorix que temía un ataque debido a que contaba con pocos soldados, porque los demás habían perecido durante el viaje. El engaño resultó, y Julio César y sus hombres resultaron victoriosos ante el ataque de las tribus sublevadas.
       La destrucción de la legión de Sabino y Cotta fue un duro golpe para el prestigio de Roma, y César, que creía imprescindible restaurarlo solicitó y recibió más refuerzos, ahora contaba con 10 legiones, casi 50.000 hombres que durante los siguientes años arrasaron todo el territorio. Algunos historiadores hablan incluso de genocidio, Roma devastó el territorio, las mujeres y los niños fueron tomados como botín de guerra. Las tribus aliadas de Ambiorix, fueron atacadas sin contemplaciones, dejándolo sin ayuda.
       Una vez conseguido esto, César ordenó al comandante de caballería Lucio Minucia Basilo capturar a Ambiorix por sorpresa. Basilo, actuó con gran celeridad y se apoderó de varios nativos que le informaron de la situación exacta de Ambiorix.
       Según se extrae de los comentarios realizados por Julio César en La guerra de las Galias: “La diosa fortuna juega en gran parte de todas las cosas, pero sobre todo en la guerra”.
Basilo fue muy afortunado y encontró a Ambiorix y a varios de sus hombres sin guardia y sin estar preparados. Pero en un gran golpe de suerte Ambiorix pudo escapar con vida y desaparecer. Se cree que seguramente cruzó el Rin.
       César menciona la diosa Fortuna sólo para explicar por qué Ambiorix pudo escaparse.
El nombre de los Eburones desapareció de la historia. La tribu que destruyó una legión romana fue borrada de la faz de la tierra. Sólo su jefe Ambiorix, pudo escapar a la venganza de Roma.
       Con la restauración del reino de Bélgica en 1830, Ambiorix es proclamado el primer héroe belga. En 1866 es erigida una estatua realizada por Jules Bertin en su honor en el mercado de Tongeren. El origen de Tongeren es Atautuca Tongorum, localidad citada por Julio César y tomada como la población histórica más antigua de Bélgica, es por ese motivo que se decidió erigir la estatua de Ambiorix en esta localidad.

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