miércoles, 2 de septiembre de 2015

EL MÁRMOL DE CARRARA

EL MÁRMOL DE CARRARA


Una marca deseada desde la Grecia y  la Roma antigua
Tal vez ninguna marca de la antigüedad ha pervivido en el tiempo tanto como este blanquísimo mármol, que en manos de un buen escultor puede reflejar los detalles más sutiles del cuerpo y del vestido. Su influencia es patente en el gusto occidental por la escultura de color blanco, creencia que curiosamente se basa en una impresión falsa. Los antiguos griegos sentían una predilección especial por las estatuas de bronce, y cuando recurrieron al mármol, este procedía de la isla de Paros y del monte Pentélico, al noreste de Atenas. Además, independientemente del material, todas las esculturas griegas, una vez modeladas, se decoraban con abundantes efectos policromos que ocultaban su blancura, o con una pátina de bronce. Muchas de estas esculturas han desaparecido o han perdido el revestimiento pictórico. Las piezas que se exhiben en los museos suelen ser copias romanas, realizadas en mármol de Carrara. Además, con este conocido material se construyeron dos grandes obras arquitectónicas de la antigua Roma: el Panteón de Agripa y la Columna de Trajano. La preferencia por este material fue tan grande que artistas de toda Europa viajaron hasta esta rica cantera, en la Toscana. El escultor español Bartolomé Ordoñez (1480-1520) murió labrando en ella los sepulcros de Felipe el Hermoso y Juana la Loca. Y es que en el mundo de las marcas, cualquier sacrificio para merecerla es poco.

Fuente: Fernando Garcés Blázquez: Historia del mundo con los trozos más codiciados

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