viernes, 30 de septiembre de 2011

miércoles, 28 de septiembre de 2011

La huelga de cocheros de 1899



(De Andrea Cuarterolo)

Según Michel Foucault, en el paso del siglo XVIII al XIX se operó un cambio de modelo de control político que dio lugar al nacimiento de la sociedad disciplinaria. La manera de ejercer el poder sobre lo diferente o potencialmente peligroso dejó de ser la exclusión y el castigo y pasó a ser el control y la vigilancia. Para explicar esta nueva tecnología del poder, Foucault compara la sociedad moderna con el Panóptico diseñado en el siglo XIX por el jurista inglés Jeremías Bentham. Esta figura arquitectónica, concebida en un principio para las prisiones, pero generalizada luego en diversos tipos de instituciones, inducía al recluido a un estado conciente y permanente de visibilidad que garantizaba el funcionamiento automático del poder. El dispositivo se convirtió, así, en una suerte de metáfora de la nueva sociedad disciplinaria, Ya no se trataría de expulsar a lo diferente sino de asignarle un sitio, de ponerlo en cuarentena con el propósito de observarlo y estudiarlo. El principal objetivo de este nuevo modelo de control político era, entonces, el de detectar a aquellos individuos que no se ajustaban a las reglas, para tratar de encauzarlo o conducirlos hacia una idea definida de normalidad.
El desarrollo, hacia fines del siglo XIX, de ciencias como la antropología, la criminología o la psiquiatría es una prueba de este creciente interés por identificar aquello que, ya fuera porque carecía de un espacio o función dentro de la sociedad o porque cumplía en ella funciones negativas, caía fuera de los márgenes del orden preestablecido.
La confianza ciega que la sociedad decimonónica depositaba en la capacidad de la fotografía para reproducir objetivamente la realidad hizo que este medio se convirtiera en un instrumento insuperable para identificar y clasificar todo aquello que no entraba dentro de la normalidad homogeneizante de la época. La fotografía pasó a ser, entonces, uno de los más novedosos engranajes del gran panóptico de la sociedad disciplinaria moderna.
En la década de 1880, el francés Alphonse Bertillon había elaborado un método para la identificación de criminales que incorporaba a la fotografía como pieza primordial. Este método fue pronto adoptado en diversas partes del mundo. En 1887, el Comisario de Pesquisas de la Policía de Buenos Aires, José Álvarez, más conocido como Fray Mocho, publicó su célebre Galería de ladrones comunes, una nómina de 200 delincuentes que incluía no sólo detallados informes de los antecedentes personales y judiciales de todos ellos, sino también una fotografía de frente y perfil de cada preso.
Muy pronto esta práctica fue utilizada también para el registro de prostitutas, y hacia principios del siglo XX, se intentó imponerla entre algunos sectores que comenzaba a demostrarse conflictivos, como los obreros e inmigrantes.
En abril de 1899, un decreto municipal promulgado por iniciativa del intendente Adolfo Bullrich obligó a los cocheros de la ciudad a realizarse un retrato fotográfico para confeccionar una ficha individual y un carnet profesional. Los trabajadores, indignados por esta disposición que consideraban los ponía casi al mismo nivel que los delincuentes comunes, organizaron una huelga y un insólito desfile de carruajes por las calles de la ciudad a modo de protesta.
Enarbolando enormes carteles con leyendas del tipo “Retraten a los ladrones públicos”, “Retraten a los caloteadores”, “No somos vagos”, los cocheros pusieron en evidencia su descontento ante este nuevo tipo de prácticas disciplinarias y mantuvieron a la ciudad sin coches de alquiler durante días.
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Imagen: La huelga de cocheros de 1899. (Fotografía del AGN).
Nota tomada de la revista Historias de la ciudad, Nº 46, junio de 2008. 

Feliz día, hincha de River


Hoy, 28 de septiembre, se celebra el día internacional del hincha de River Plate. Esta celebración es porque un día como hoy, pero de 1918, nacía Ángel Labruna. Quizá sea éste, el apellido más representativo del Millonario en la historia, es ídolo de generaciones que no lo vieron jugar, ni dirigir. Fue integrante destacado de la temible e inolvidable Máquina, junto a Muñoz, Moreno, Pedernera y Loustau, que brilló por la década del 40. Además, fue goleador histórico de la Banda y del fútbol argentino con 293 tantos.
Desde el año 2003 los hinchas de River lo elegimos como nuestro día para rendirle homenaje a quien nos ha dado tanta gloria, tanta alegría y a quien en un momento difícil de nuestra historia (no se compara con el actual por supuesto) le puso el hombro y sacó campeón al Millonario después de 18 años de sequía.
Tanta pasión merecía su día y en esta época, en la que otros por mucho menos se iban de las canchas, nosotros mostramos con orgullo esa banda roja que nos cruza el alma. Salud campeón.
Publicado por Matías Finazzi 

Pumas y Enzo Gracias Martín Gimenez

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martes, 27 de septiembre de 2011

lunes, 26 de septiembre de 2011

Una alarma en la morgue para detectar si el «muerto» está vivo.

El miedo a ser enterrado vivo fue elaborado con el porpósito de que todos aquellos que pudieran sustentarlo hicieran toda clase de arreglos para que se les construya un “ataúd de seguridad”, para asegurarse que esto se evitaría (por ejemplo, con tapas de vidrio para poder observar, sogas con campanas para pedir auxilio, tuberías de aire para poder sobrevivir hasta ser rescatado). 

Hay una leyenda urbana que circula por correo electrónico en la que The Bad Old Days afirman que la expresión inglesa saved by the bell (‘salvado por la campana’) se originó por los sistemas de cuerda medievales para alertar a quienes se encontraban en la superficie en caso de entierro accidental. En realidad, la frase proviene del boxeo. No hay evidencia de que en la Edad Media existiera un temor generalizado a ser enterrado vivo.

Un depósito de cadáveres situado en la provincia turca de Malatya, en el centro del país, ha instalado en el interior de las cámaras refrigeradoras unas alarmas que detectan cualquier signo de vida en el que caso de que la persona que ha sido llevada allí “despierte”.

Según explicó uno de los funcionarios de las instalaciones, al menor movimiento que se detectase en el interior se activaría una alarma, con lo que se evitaría enterrar a una persona que en realidad no está muerta. "Si el paciente, declarado muerto por los médicos, se despierta de un estado de inconsciencia, entonces estamos considerando todas y cada una de las posibilidades", aseguró.

El funcionario, Akif Kayadurmus, añadió que las puertas del refrigerador están equipadas con un sistema especial que se abre automáticamente en caso de contacto, según informa la BBC. La medida salvaría la vida al supuesto difunto, aunque con el riesgo de los efectos que causaría en los empleados de la funeraria ver que aquel difunto no era tal.

En cualquier caso, no sería la primera vez que se produce una situación de este tipo. El pasado mes de julio, los empleados del depósito de cadáveres del pequeño municipio de Libode, en Sudáfrica, comenzaron a escuchar gritos provenientes de una de las cámaras frigoríficas.

La voz clamando por que le dejaran salir porque hacía mucho frío pertenecía a un sudafricano de 50 años, cuyo "cadáver" había sido ingresado 21 horas antes. Sus familiares habían solicitado su ingreso en la morgue, cuando vieron que no se despertaba, creyendo que había muerto, según informó la BBC [larazon.es]

Gracias Paz - Rudy

Daniel Paz & Rudy