sábado, 23 de enero de 2016

CORNELIO SAAVEDRA RELATÓ ASÍ LO SUCEDIDO DURANTE LA REVOLUCIÓN DE MAYO

CORNELIO SAAVEDRA RELATÓ ASÍ LO SUCEDIDO DURANTE LA REVOLUCIÓN DE MAYO


CORNELIO SAAVEDRA


En el libro Estampas del pasado 1, de José Luis Busaniche, editorial Hyspamérica, edición 1971 se lee el siguiente relato de los hechos atribuido a Cornelio Saavedra

HOMBRES Y SUCESOS DE LA EMANCIPACIÓN EL 24 Y 25 DE MAYO DE 1810

El 24, procedió el Cabildo al nombramiento de vocales de que se debía componer la junta de Gobierno de estas provincias y las que comprendía la dilatada extensión del Virreinato. El doctor don Juan Nepomuceno Sola, don José Santos Inchaurregui, el doctor don Juan José Castelli y yo, fuimos los electos en aquel día; y para la presidencia, el mismo don Baltazar Hidalgo de Cisneros; se recibió esta junta el mismo día 24 a la tarde El 24 principió sus sesiones y nada se hizo en ellas que mereciese la atención. El 25 volvió a aparecer, de un modo bastante público, el descontento del pueblo con ella; no se quería que Cisneros fuera el presidente ni por esta cualidad darle el mando de las armas, ni a los vocales Sola e Inchaurregui, por sus notorias adhesiones a los españoles.
Todo aquel día fue de debates en las diferentes reuniones que se hacían y particularmente en los cuarteles. A1 fin, el día 25, quedó también disuelta esta Junta y yo fuí el que dijo a Cisneros que era necesario se quedase sin la presidencia, porqúe el pueblo así lo quería; a lo que también él allanó sin dificultad. Reunido éste en la plaza, aquel mismo día, procedió por sí al nombramiento de la junta, que estaba resuelto se estableciese en los acuerdos anteriores y recayó éste en las personas de don Manuel Belgrano, el doctor Juan José Castelli, el doctor don Manuel Alberti, don Juan Larrea, don Domingo Matheu y yo, que quisieron fuese el presidente de ella y comandante de las armas. Con las más repetidas instancias, solicité, al tiempo del recibimiento, se me excusase de aquel nuevo empleo, no sólo por la falta de experiencia y de luces para desempeñarlo, sino también porque, habiendo tan públicamente dado la cara en la revolución de aquellos días, no quería se creyese había tenido el particular interés de adquirir empleos v honores por aquel medio.
A pesar de mis reclamos no se hizo lugar a mi separación. El mismo Cisneros fué uno de los que me persuadieron aceptase dicho nombramiento por dar gusto al pueblo. Tuve al fin que rendir mi obediencia v fuí recibido de Presidente v Vocal de la Excelentísima Junta, prestando con los demás señores ya dichos, el juramento de estilo en la sala capitular, lo que se verificó el 25 de mayo de 1810, el que prestaron igualmente los doctores don Juan José Paso y donMariano Moreno, que fueron nombrados secretarios para dicha junta. Por política fué preciso cubrirla con el manto del señor Fernando VII, a cuyo nombre se estableció y bajo de él expedía sus providencias v mandatos.
La destitución del virrey y creación consiguiente de un nuevo gobierno americano, fué a todas luces el golpe que derribó el dominio que los reyes de España habían ejercido en cerca de 300 años en esta parte del mundo, por el injusto derecho de conquista; y sin justicia no se puede negar esta gloria a los que, por libertarla del pesado yugo que la oprimía, hicimos un formal abandono de nuestras vidas, de nuestras familias e finte. reses, arrostrando los riesgos a que con aquel hecho quedamos expuestos. Nosotros solos, sin precedente combinación con los pueblos del interior, mandados por jefes españoles que tenían influjo decidido en ellos, confiados en nuestras pocas fuerzas y su bien acreditado valor, y en que la misma justicia de la causa de la libertad americana, le acarrearía en todas partes prosélitos y defensores, nosotros solos, digo tuvimos la gloria de emprender tan abultada obra. Ella, por descontado, alarmó al cúmulo de españoles que había en Buenos Aires y en todo el resto de las provincias, a los gobernadores y jefes de lo interior y a todos los empleados por el rey, que preveían llegado el término del predominio que ellos les daban entre los americanos.
En el mismo Buenos Aires, no faltaron hijos suyos que miraron con tedio nuestra empresa: unos la creían inverificable por el poder de los españoles; otros la graduaban de locura y delirio de cabezas desorganizadas; otros, en fin, y eran los más piadosos, nos miraban con compasión, no dudando que en breves días seríamos víctimas del poder y furor español, en castigo de nuestra rebelión e infidelidad contra el legítimo soberano, dueño y señor de la América y de las vidas y haciendas de todos sus hijos y habitantes, pues hasta estas calidades atribuían al rey en su fanatismo. ¿Será creíble que al fin éstos han salido más bien parados que no pocos de nosotros? Pues así sucedió. No pocos de los que en el año 10 y sus inmediatos eran, o fríos espectadores de aquellos sucesos, o enemigos de aquellas empresas y proyectos de la libertad e independencia, cuando vieron que el fiel de la balanza se inclinaba en favor de ellos, principiaron también a manifestarse patriotas y defensores de la causa y por estos medios han conseguido reportar el fruto de nuestras fatigas, mientras algunos de mis compañeros de aquel tiempo, y las familias de los que han muerto, sufren como yo, no pocas indigencias, en la edad menos a propósito para soportarlas o repararlas con nuestro trabajo persona.
Sin embargo, ellos y yo, en el seno de nuestras escaseces, y desde el silencio de nuestro abandono y retiro, damos gracias al Todopoderoso por haber alcanzado a ver realizada nuestra obra y a la América toda independiente del dominio español. Quiera él mismo también la veamos libre del incendio de pasiones y facciones que en toda ella han resultado en estos últimos años . .
CORNELIO DE SAAVEDRA (1)
(Museo Histórico Nacional, Memorias y Autobiografías.)
(1) CORNELIO DE SAAVEDRA. Precursor de la independencia y presidente de la Primera Junta Gubernativa. Nació en Potosí, en 1761 ; murió en 1829, en Buenos Aires. Después de la Reconquista fué jefe del regimiento de Patricios y en 1809 (1º de enero) desbarató el plan de los españoles para eliminar al Virrey Liniers de la escena política. Su voto arrastró la mayoría en el Cabildo abierto del 22 de mayo de 1810, y su actitud como militar decidió el movimiento revolucionario del 26. Sufrió las consecuencias de la revolución del 6 y 6 de abril de 1811, siendo objeto de persecuciones y vejámenes injustos. Vivió confinado hasta 1816 en que fué reintegrado a su rango militar, desempeñando la jefatura del estado mayor del ejército. Se 'retiró poco después y vivió oscuramente dedicado a trabajos de campo. En 1831, el gobierno de Buenos Aires decretó un monumento a la memoria de Saavedra en el cementerio del Norte



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