sábado, 16 de enero de 2016

BABAR, EL LEÓN DE KABUL Fundador del Imperio mogol de la India


BABAR, EL LEÓN DE KABUL Fundador del Imperio mogol de la India

babar el leon de Kabul


Zahir-ud-din Mohammad Babur, en turco "Babür Han" conocido como Babur, Babar o Baber, (14 de febrero de1483 - 26 de diciembre de 1530) fue un emperador y fundador del Imperio mogol de la India.


Babar, que significa "león", nació en la ciudad de Andiján en el actual Uzbekistán.


Babar era miembro de la tribu de los Barlas, de origen mongol pero que debido a su larga permanencia entre las tribus turcas habían adoptado su lengua y habían asimilado su cultura. Por este motivo, Babar, pese a ser mongol, tenía un carácter y una formación plenamente turca, y su imperio estuvo más marcado por esta cultura que por la mongola.

Su familia pertenecía al clan de los Chagatai, por lo que Babar era el quinto descendiente, por línea paterna, de Timur Lang y el décimo tercero, por línea materna, de Gengis Kan, los grandes conquistadores mongoles.

Los descendientes de Timur Lang se habían repartido los extensos territorios controlados por éste, dando lugar a una serie de pequeños principados más o menos independientes.
babar el leon de Kabul

Era hijo de Omar Sheij, rey de Ferganá. Al morir su padre, Babar ascendió al trono en 1495 cuando contaba con tan solo 12 años. A pesar de que algunos de sus tíos intentaron derrocarle, Babar se mantuvo firme como soberano.

El padre de Babar, de nombre Umar Shaykh Mirza, era uno de estos príncipes, gobernaba el pequeño principado de Fergana, en Uzbekistán. Umar Shaykh Mirza, fiel a la tradición de los timúridas, empleó su vida en el intento de reconquistar Samarcanda, la vieja capital del imperio de Timur Lang, que se encontraba en poder de los uzbecos.

Para hacerse con el poder de la región era imprescindible lograr controlar a las distintas dinastía principescas y acabar con las guerras civiles que debilitaban a los diferentes estados. Babar no sólo fue capaz de unir a los timúridas, sino que además poseyó un talento militar capaz de llevar a estos a formar un gran imperio.

Continuó con la tradición familiar de tratar de hacerse con el control de Samarcanda, de ese modo, cuando en 1494 sucedió a su padre, lo primero que hizo fue atacar a los uzbecos, aunque sin éxito. Logró capturar la ciudad en 1497 y, tras perderla, de nuevo la conquistó en 1501, pero una vez más volvió a ser expulsado de ella por los uzbecos dirigidos por Muhammad Shaibani Kan, otro descendiente de Gengis Kan. Dos años más tarde, presionado por los uzbecos, perdió el principado de Fergana.

En 1498, atacó y conquistó la ciudad de Samarcanda, sobre la que creía tener derechos hereditarios. Una revuelta entre los nobles uzbekos le hizo perder el valle de Fergana. Mientras iban a la reconquista de este territorio, sus tropas desertaron, lo que llevó a la pérdida de Samarcanda. Consiguió recuperarla hasta que en 1501 Muhammad Shaybani, kan de los uzbekos, le derrotó y el mogol perdió definitivamente el control de la ciudad.

Empleó tres años en organizar un ejército que fuera lo suficientemente fuerte como para permitirle recuperar los territorios perdidos. En 1504 tenía ya suficientes tropas. Tras cruzar el Hindu Kush, conquistó la ciudad de Kabul y volvió a estar a la cabeza de un importante reino.

Tras la muerte de Shaybani en 1510, Babur reclamó sus posesiones originales para lo que contó con la ayuda de Ismail Safavi. En 1511 realizó una entrada triunfal en Samarcanda, pero en 1514 sufrió una nueva derrota a manos de los uzbecos y tuvo que regresar a Kabul.

Habiendo perdido toda esperanza de recuperar Ferghana, Babur concentró sus esfuerzos en la India. Realizó algunas incursiones previas hasta que en 1521 se le presentó la oportunidad de realizar un ataque más importante. Los nobles del sultanato de Delhi detestaban a su sultán, Ibrahim Lodi, y pidieron ayuda a Babur.

Con un ejército de doce mil hombres y una artillería limitada avanzó hacia Delhi. Ibrahim contaba con cien mil soldados y cien elefantes. El 21 de abril de 1526 ambos ejércitos se encontraron en la llamada primera batalla de Panipat. Ibrahim fue asesinado en la batalla y Babur, que se proclamó Padshah Ghazi (emperador de la India), entró junto a su hijo Humayun en Agra sin dificultades.
Sin embargo, aún tuvo que enfrentarse a un enemigo más poderoso, Rana Sanga, que le atacó con un ejército de doscientos mil hombres. El ejército de Babur, a pesar de estar cansado y hambriento, consiguió derrotar a las tropas de Sanga en la batalla de Khanua el 16 de marzo de 1527.

Babur se convirtió en el señor absoluto de la India septentrional.

Fue autor de sus memorías y de varias poesías. Siguiendo la tradición de su linaje, cultivó las aficiones literarias con notables resultados artísticos en la poesía, cuyo ejemplo más representativo es el Diwan, que reúne gran número de composiciones en las lenguas turca y persa y, en prosa, elBaber Nama o Memorias de Baber, su autobiografía, una de las grandes obras de la literatura en turco chagatai.



babar el leon de Kabul con su hijo Humayun

Babar con su hijo Humayun.

Dicen que Babar León de Kabul, fundador de la dinastía de los Grandes Mogoles de la India, fue realmente un hombre carismático. Cuentan que su hijo y sucesor, Humayún, estaba gravemente enfermo cuando Babar, dolorido, oyó decir a un santón que a veces el Todopoderoso se satisfacía si los parientes del enfermo sacrificaban en holocausto algo que mucho estimaran. Babar dijo que quería ofrecer su vida por la de su propio hijo. Dio tres vueltas rezando alrededor del lecho de Humayún y se le oyó exclamar:  "¡Está concedido, está concedido!".  A los pocos días Babar murió y sanó Humayún. Entre las recomendaciones que Babar hizo a su hijo, la más insistente fue que tratase siempre con cariño a sus hermanos; pero por esto fue el reinado de Humayún extremadamente infeliz, porque sus tres hermanos se coligaron con rajás sediciosos y obligaron a Humayún a combatir. A veces Humayún, asociado a uno de sus hermanos, combatía a los otros dos, siempre acosado por sus intrigas y siempre perdonándolos. Humayún acabó por perder Delhi y toda la parte de la India conquistada por su padre y hubo de refugiarse en Persia. En este período, Humayún se enamoró de la hija de un pobre letrado, descendiente de la familia del profeta Mahoma, hasta el punto de casarse con ella.  La esposa de la emigración dio a Humayún su hijo Akbar, que fue después el más famoso de los Grandes Mogoles de la India.

Humayún, pese a sus desdichas, no fue un príncipe resignado. Poco a poco recobró los estados de Babar. Primero Kabul, luego el Punjab, después Lahore y al fin Delhi. En estas campañas de reconquista, Humayún, acaso aleccionado por la experiencia, restableció el sistema mongol propio de Genghis Khan y Tamerlán, de castigar a los vencidos levantando pirámides de cabezas. Babar habría preferido esclavizar a los rebeldes, pero esto no era ortodoxo, porque muchos de los enemigos de los mongoles eran mahometanos, y a los creyentes se los puede matar, pero no esclavizar.  El Islam es una fraternidad, y esclavizar a un hermano de religión no está permitido. Un cautivo necesariamente tiene que ser inferior.  Seis meses después de haberse reinstalado emperador en Delhi murió a consecuencia de una caída por la escalera de palacio. Aquel a quien no habían quebrado veinte años de continuo infortunio, resbalaba en los mármoles pulimentados de su residencia.

Humayún murió el 1556, dejando por heredero al príncipe Akbar, que no tenía más que trece años. Akbar había estado en peligro de ser asesinado por sus tíos en dos diferentes ocasiones. Había ya combatido y aun mandado un cuerpo de ejército en la campaña de la reconquista.  ¿Qué educación pudo recibir este niño Akbar, destinado a ser el príncipe más excelso que ha producio Oriente?  Sabemos que cuando empezó a reinar no había tenido tiempo de aprender a leer y escribir. Pero el joven monarca se procuró en seguida un instructor de primeras letras y de rudimentos de la doctrina coránica. A los dieciséis años otro tutor le instruyó en la "lectura de poesías místicas". 
Akbar nieto de babar el leon de Kabul
Akbar, por consiguiente, como los musulmanes mejor educados, sabría de memoría algunas suras del Corán y las poesías de Sadí, Hafiz y Firdusi. Aprendió lo más selecto de la tradición, como, por ejemplo, historias de reyes, anécdotas y sentencias de famosos ministros, que fueron hasta hace poco tiempo el tema preferido de los orientales cultos. Completaron la educación científica de Akbar algo de astronomía, música y, sobre todo, retórica.


FUENTES: Margolin, Jean-Claude (1992). Los Inicios de la Edad Moderna. Madrid, España: Ediciones Akal.

http://www.mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=baber-zahir-al-din-muhammad




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